martes, 3 de enero de 2017

MICELANEA . EL PANZER FANTASMA - PELICULA REVISIONISTA COMPLETA

White Tiger (2012)
EL PANZER FANTASMA

Y así comenzamos el 2017 con este post dedicado a los cinéfilos revisionistas.

Frente Oriental, 1944. Tras sobrevivir milagrosamente a las graves quemaduras sufridas en combate, el conductor de tanques Ivan Naydenov se reincorpora a su unidad con una obsesión: destruir el tanque Tiger alemán que causó sus heridas. Mientras tanto, comienzan a difundirse rumores por el frente acerca de la existencia de un fantasmagórico Tiger pintado en tonos blancos que una y otra vez aparece de la nada para destruir decenas de tanques rusos antes de desaparecer en los bosques. Ante la gravedad de los rumores, la inteligencia militar soviética decide destinar un tanque T-34/85 con Nadeynov como jefe y tripulado por los mejores tanquistas del Ejército Rojo para dar caza al misterioso blindado alemán.

El cine ruso más reciente parece mostrar un creciente interés en volver la vista atrás para producir películas bélicas ambientadas en la II Guerra Mundial, un tema que el cine ruso parecía haber dejado de lado en cierta medida en los años inmediatamente posteriores a la caída del Régimen Comunista en la URSS. Dentro de esta corriente, puede decirse que White Tiger es una película ciertamente atípica, ya que lejos de ser una película bélica al uso, es un film que ofrece una aproximación bastante filosófica a la hora de tratar el tema de la guerra. En ese sentido puede decirse que el film contiene dos historias en una. Por un lado, la parte estrictamente bélica, que sigue el hilo argumental del tanquista ruso obsesionado con destruir el carro enemigo, embarcándose para ello en una especie de cruzada personal que recuerda mucho a la del protagonista de Moby Dick.

Lo sorprendente en este caso es que esos elementos típicamente bélicos aparecen mezclados en el film con otros temas de índole casi metafísica, lo que provoca que la narración acabe discurriendo por unos cauces cercanos al realismo mágico. Esto se acentúa especialmente con el giro de la trama que se produce en el último tercio del metraje y que –dicho sea de paso- nos resulta del todo sorprendente. 

Hay que destacar que la ambientación y la puesta en escena de la película, como suele ser habitual en las producciones rusas, es sobresaliente. El atrezzo militar resulta no solo creible sino absolutamente cuidado hasta el detalle. Así, además de los tanques rusos T-34/85, aparecen carros occidentales (que fueron adquiridos por la URSS en virtud de los acuerdos del Lend and Lease) como el norteamericano M1 Grant, el británico Matilda, carros alemanes Pz IV, y por supuesto, un Pz. VI Tiger. Las secuencias bélicas, pese a su relativa brevedad, están excelentemente filmadas, mostrando unas escenas de combate carro contra carro que poco tienen que envidiar en cuanto a espectacularidad a las de las producciones Hollywoodienses. En esos aspectos técnicos y visuales, el film resulta ciertamente soberbio.

Por lo demás “White Tiger” ofrece el interés de lo atípico de su temática, y sus ya reseñados aspectos técnicos, que elevan indudablemente el interés de un film que, en términos estrictamente cinematográficos resulta un tanto extraño por su matiz metafísico muy ecuánime con el enemigo alemán, convirtiéndolo en un filme muy original dada la aberrante puesta en escena de la plataforma hollywoodense que siempre intenta denigrar y pervertir la verdad histórica. 

Por todo esto vale y mucho verla.


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